viernes, 30 de abril de 2010
De los Objetos de Aprendizaje a la evaluación del mismo con recursos tecnológicos
Cuando hablamos de Objetos de Aprendizaje (OA), nos referimos a la conexión que se hace de objetos con tecnología. Wiley (2000, citado en Ramírez, 2007), los define como cualquier recurso digital que pueda volver a utilizarse para apoyar el aprendizaje, éstos pueden ser imágenes, audios, videos, etc., sin embargo, por sí solos no podemos estar seguros de que produzcan aprendizaje, por lo cual la Corporación de Universidades para el Desarrollo de Internet (CUDI), los define como una entidad informativa digital desarrollada para la generación de conocimiento, habilidades y actitudes, que tiene sentido en función de las necesidades del sujeto y que corresponde con una realidad concreta.
La CUDI, establece principios orientadores para generar los OA, tales como: subjetividad, realidad, historicidad, complejidad, comunicabilidad, integración, que sean unidades coherentes, autocontenibles, versátiles, reutilizables, agrupables, clasificables, relevantes, ricos en recursos y que sean agendables.
Es entonces que podemos delimitar dos componentes en ellos: el pedagógico (la unidad requiere ser trabajada como un objetivo a lograr) y el tecnológico (se requiere identificar los datos del OA para su uso en plataformas, repositorios o contenedores) y para ello utilizamos los metadatos, es decir, etiquetamos los objetos para describir los contenidos de éste y sus propiedades.
Ahora bien, una vez que los OA han sido diseñados bajo estos principios y siguiendo diversos estándares, es conveniente analizar si los compartimos y los volvemos recursos educativos abiertos (REA) para acceder a ellos desde cualquier lugar en el mundo y por cualquier persona que los necesite. La UNESCO (2002, citado en Sicilia, 2007), define REA como materiales en formato digital que son ofrecidos de manera gratuita y abierta para educadores, estudiantes y autodidactas para su uso y re-uso en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación.
Así, contamos con sitios como Picasa, Youtube, Teacher Tube, entre otros, donde podemos etiquetar las fotos o videos y definir las propiedades de éstos, de manera que motores de búsqueda como Google, nos presenten una lista de recursos que cumplan con determinadas características deseadas para utilizarse con contenidos educativos. Si nos apoyamos en ellos, podremos enriquecer nuestras clases y atender las características y estilos de aprendizaje de nuestros alumnos, dejando atrás el modelo docente centrado en el profesor.
Indudablemente, con éstos recursos y utilizando tecnología, la evaluación debe también cambiar y sufrir algunas modificaciones considerables. Valenzuela (2007), señala siete prácticas de evaluación del aprendizaje en la educación a distancia (que también pueden ser aplicadas en entornos presenciales que utilicen tecnología), las cuales son:
• Aplicar exámenes en forma presencial.
• Aplicar exámenes en forma virtual.
• Asignar trabajos.
• Evaluar el desempeño en foros asincrónicos de comunicación.
• Evaluar el desempeño a través de medios sincrónicos de comunicación.
• La autoevaluación.
• La coevaluación.
Todas estas prácticas tienen ventajas y desventajas, pero al menos pueden ser un punto de partida para generar el cambio en las prácticas evaluativas.
No cabe duda que se está formando una nueva sociedad (Ramírez, 2007). La cual está caracterizada por la diversidad de situaciones individuales, marcada por la variedad de sus ritmos, está ávida de renovarse y a la cual podemos llamar sociedad de la formación, para la cual deberá emerger un nuevo sistema educativo, con nuevos modelos de calidad y nuevos profesores.
Considero entonces que ése es nuestro gran reto docente. ¿Avanzamos junto con la tecnología? ¿O nos quedamos en el día de hoy, convirtiéndonos en pasado el día de mañana?
Sin duda esta situación nos llevará a múltiples reflexiones.
Referencias
- Ramírez, M. (2007). Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración interinstitucional. En A. Lozano y J. Burgos (Ed.), Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pp. 241-276). Distrito Federal, México: Limusa.
- Silicia, M. (2007). Más allá de los contenidos: compartiendo el diseño de los recursos educativos abiertos. Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, 4, 1, 26-35.
Disponible en: http://www.uoc.edu/rusc/4/1/dt/esp/sicilia.pdf
- Valenzuela, J. (2007). Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos. En A. Lozano y J. Burgos (Ed.), Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pp. 241-276). Distrito Federal, México: Limusa.
La CUDI, establece principios orientadores para generar los OA, tales como: subjetividad, realidad, historicidad, complejidad, comunicabilidad, integración, que sean unidades coherentes, autocontenibles, versátiles, reutilizables, agrupables, clasificables, relevantes, ricos en recursos y que sean agendables.
Es entonces que podemos delimitar dos componentes en ellos: el pedagógico (la unidad requiere ser trabajada como un objetivo a lograr) y el tecnológico (se requiere identificar los datos del OA para su uso en plataformas, repositorios o contenedores) y para ello utilizamos los metadatos, es decir, etiquetamos los objetos para describir los contenidos de éste y sus propiedades.
Ahora bien, una vez que los OA han sido diseñados bajo estos principios y siguiendo diversos estándares, es conveniente analizar si los compartimos y los volvemos recursos educativos abiertos (REA) para acceder a ellos desde cualquier lugar en el mundo y por cualquier persona que los necesite. La UNESCO (2002, citado en Sicilia, 2007), define REA como materiales en formato digital que son ofrecidos de manera gratuita y abierta para educadores, estudiantes y autodidactas para su uso y re-uso en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación.
Así, contamos con sitios como Picasa, Youtube, Teacher Tube, entre otros, donde podemos etiquetar las fotos o videos y definir las propiedades de éstos, de manera que motores de búsqueda como Google, nos presenten una lista de recursos que cumplan con determinadas características deseadas para utilizarse con contenidos educativos. Si nos apoyamos en ellos, podremos enriquecer nuestras clases y atender las características y estilos de aprendizaje de nuestros alumnos, dejando atrás el modelo docente centrado en el profesor.
Indudablemente, con éstos recursos y utilizando tecnología, la evaluación debe también cambiar y sufrir algunas modificaciones considerables. Valenzuela (2007), señala siete prácticas de evaluación del aprendizaje en la educación a distancia (que también pueden ser aplicadas en entornos presenciales que utilicen tecnología), las cuales son:
• Aplicar exámenes en forma presencial.
• Aplicar exámenes en forma virtual.
• Asignar trabajos.
• Evaluar el desempeño en foros asincrónicos de comunicación.
• Evaluar el desempeño a través de medios sincrónicos de comunicación.
• La autoevaluación.
• La coevaluación.
Todas estas prácticas tienen ventajas y desventajas, pero al menos pueden ser un punto de partida para generar el cambio en las prácticas evaluativas.
No cabe duda que se está formando una nueva sociedad (Ramírez, 2007). La cual está caracterizada por la diversidad de situaciones individuales, marcada por la variedad de sus ritmos, está ávida de renovarse y a la cual podemos llamar sociedad de la formación, para la cual deberá emerger un nuevo sistema educativo, con nuevos modelos de calidad y nuevos profesores.
Considero entonces que ése es nuestro gran reto docente. ¿Avanzamos junto con la tecnología? ¿O nos quedamos en el día de hoy, convirtiéndonos en pasado el día de mañana?
Sin duda esta situación nos llevará a múltiples reflexiones.
JG
Referencias
- Ramírez, M. (2007). Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración interinstitucional. En A. Lozano y J. Burgos (Ed.), Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pp. 241-276). Distrito Federal, México: Limusa.
- Silicia, M. (2007). Más allá de los contenidos: compartiendo el diseño de los recursos educativos abiertos. Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, 4, 1, 26-35.
Disponible en: http://www.uoc.edu/rusc/4/1/dt/esp/sicilia.pdf
- Valenzuela, J. (2007). Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos. En A. Lozano y J. Burgos (Ed.), Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pp. 241-276). Distrito Federal, México: Limusa.
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